Después de varios días con temperaturas inusualmente elevadas para julio, la provincia de Buenos Aires volverá a tener un fin de semana marcado por la inestabilidad. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó lluvias y tormentas desde este viernes, mientras que el domingo ingresará aire más frío, lo que provocará un descenso de las temperaturas de cara al comienzo de las vacaciones de invierno.
El cambio en las condiciones del tiempo llega tras un breve "veranito de julio", impulsado por la persistencia del viento norte, que favoreció el aumento de la temperatura y de la humedad en gran parte del territorio bonaerense.
Según el pronóstico del SMN, desde este viernes se esperan lluvias y tormentas de variada intensidad en distintos sectores de la provincia de Buenos Aires.
Durante el viernes y el sábado, las temperaturas oscilarán entre 17°C y 23°C, con viento del noreste y ráfagas que podrían alcanzar los 50 kilómetros por hora.
Sin embargo, el panorama cambiará el domingo con el ingreso de un frente frío que hará rotar el viento hacia el sector sur. Ese cambio provocará un descenso de la temperatura y el regreso de condiciones más propias del invierno.
Para el domingo se esperan mínimas cercanas a los 10°C y máximas de alrededor de 15°C.
Tras el paso de las lluvias, el inicio de las vacaciones de invierno llegará con tiempo más estable, escasa nubosidad y temperaturas acordes a la época del año.
Si bien el ambiente será más fresco que durante los últimos días, no se prevén valores extremos como los registrados durante la reciente ola polar, por lo que la primera semana del receso escolar transcurriría con condiciones típicamente invernales y sin fenómenos meteorológicos de relevancia.