miércoles 28 de octubre de 2026 - Edición Nº1394

La Matanza | 28 oct 2026

Preocupación 

Suspensiones, sueldos recortados y obras sociales en jaque: la crisis textil en La Matanza

14:00 |Un referente gremial describió fábricas que redujeron la semana laboral y advirtió que la caída de aportes complica la cobertura de salud de los operarios.


La crisis de la industria textil se tradujo en menos jornadas de trabajo y menores ingresos para los trabajadores de La Matanza. Así lo advirtió Mario Ortiz, referente del sector en el distrito. Según su descripción, hay establecimientos que aplican suspensiones, dificultades para cobrar los salarios en término y empresas cuya continuidad genera preocupación.

Las declaraciones se dieron en el marco del Día de la Industria Textil. El dirigente cuestionó la orientación económica del Gobierno nacional y sostuvo que la competencia de las importaciones agravó los problemas de las fábricas locales. También vinculó la situación productiva con su impacto sobre el presupuesto familiar y la atención sanitaria.

Ortiz precisó que, hasta el momento, no se registraron cierres de plantas textiles en el distrito. Sí señaló establecimientos que recurren a suspensiones para reducir la actividad, una medida que mantiene el vínculo laboral pero afecta los ingresos de los trabajadores.

Menos días, menos salario

El dirigente mencionó el caso de la empresa Lynsa. Según explicó, allí los trabajadores dejaron de concurrir los lunes y martes y reciben una remuneración reducida por esas jornadas. El esquema recortó la semana laboral y disminuyó el dinero disponible al momento de cobrar.

Ortiz planteó que los salarios ya resultaban insuficientes para quienes cumplen la jornada completa. En el caso de los operarios suspendidos, el problema se profundizó, ya que deben afrontar sus gastos cotidianos con haberes reducidos por los días sin actividad.

Los números del sector

La situación en La Matanza se inscribió en un deterioro más amplio de la actividad. De acuerdo con datos atribuidos a la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), desde diciembre de 2023 se perdieron más de 28.000 puestos de trabajo en el sector. La actividad, además, acumuló una caída del 22,6% entre enero y julio de 2026 respecto del mismo período del año anterior.

Ortiz, por su parte, estimó que la pérdida de empleos en toda la cadena textil se ubica entre 30.000 y 40.000. La cifra del dirigente y la de la federación corresponden a mediciones distintas, por lo que no son acumulables.

Obras sociales bajo presión

La preocupación gremial alcanzó también a las obras sociales. Ortiz explicó que la reducción de los aportes coincidió con aumentos en medicamentos, consultas, estudios, intervenciones y otras prestaciones necesarias para sostener la atención.

Según su descripción, ese desequilibrio obligó a afrontar mayores costos con recursos en baja. La dificultad se vuelve especialmente grave cuando deben garantizarse tratamientos prolongados o medicamentos de alto costo para personas con enfermedades complejas. El dirigente presentó ese esfuerzo como una tarea cotidiana de las organizaciones sindicales, que a la defensa del empleo y del salario suman la necesidad de mantener la cobertura de salud de los trabajadores y sus familias.

Un cierre de año incierto

Con perspectivas inciertas para los últimos meses del año, Ortiz sostuvo que continuará el reclamo por los puestos de trabajo y los ingresos del sector.

En La Matanza, el diagnóstico del dirigente puso el foco en las fábricas que siguen abiertas pero reducen jornadas. Según su descripción, en esos casos la actividad se sostiene con suspensiones que trasladan parte del deterioro productivo al bolsillo de los operarios.

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