miércoles 14 de octubre de 2026 - Edición Nº1380

Morón | 14 oct 2026

Interna peronista

Sabbatella busca volver a Morón, pero debe explicar el proyecto que llevó a Ghi al poder

13:47 |El exintendente anticipó su candidatura y critica la gestión de su antiguo aliado. Su desafío es diferenciarse sin desligarse de la etapa que condujo.


Martín Sabbatella quiere volver a gobernar Morón y cuestiona el rumbo de Lucas Ghi. Esa posición tiene una dificultad que la ruptura entre ambos no resuelve: el actual intendente surgió de la construcción política que él encabezó. Por eso, la crítica a su antiguo aliado abre también una discusión sobre las decisiones y los respaldos del propio sabbatellismo.

De la sucesión a la ruptura

Sabbatella gobernó Morón entre 1999 y 2009, y Ghi lo sucedió al frente del Municipio. Tras el interregno de Ramiro Tagliaferro (PRO), entre 2015 y 2019, Ghi recuperó la intendencia y fue reelecto en 2023. La ley que limita las reelecciones indefinidas le impide, en principio, competir nuevamente en 2027.

La ruptura se hizo explícita en marzo de este año. Después de que su candidato, Claudio Román, se impusiera en la interna del PJ local frente a Paula Majdanski, que tenía el respaldo de Sabbatella, Ghi armó un bloque propio en el Concejo Deliberante. El nuevo bloque dejó afuera a los concejales de Nuevo Encuentro y del Frente Renovador, y con eso el oficialismo perdió la mayoría.

En junio, el exintendente fijó su posición: "Voy a volver a ser candidato a intendente en 2027". Sobre la gestión actual, sostuvo: "Hoy el gobierno está mal, está desorientado, falta conducción, falta planificación".

Una historia compartida

El vínculo excede una coincidencia electoral ocasional. Nuevo Encuentro construyó durante años una identidad municipal común, con dirigentes, militancia y un relato de gestión. Por eso, el regreso de Sabbatella plantea una pregunta incómoda: dónde ubica el límite entre la historia que reivindica y el gobierno del que ahora se distancia.

Hay un antecedente documentado por su propio partido. El 15 de junio de 2023, Nuevo Encuentro organizó en el Club Deportivo Morón el primer acto de Unión por la Patria, encabezado por Eduardo de Pedro, Ghi y Sabbatella. El encuentro los mostró compartiendo la conducción política en el año en que se renovaba el mandato municipal, como protagonistas de una misma propuesta.

Ese respaldo no convierte a Sabbatella en responsable de cada decisión administrativa de Ghi. Sí le impide explicar el presente como si hubiera permanecido al margen de la construcción que llevó al intendente al gobierno. Entre la responsabilidad ejecutiva y la ausencia de responsabilidad existe un terreno político que también exige rendir cuentas.

Para diferenciarse de manera convincente, necesita precisar qué cambió, cuándo ocurrió y qué posiciones sostuvo su espacio frente a ese cambio. El desacuerdo actual puede ser legítimo, pero su consistencia depende de explicar el recorrido que lo produjo.

El pasado como argumento de campaña

La experiencia de Sabbatella al frente del Municipio es un capital político: le permite presentarse con antecedentes de gestión y una identidad reconocible. Esa misma trayectoria, sin embargo, eleva la exigencia sobre su candidatura. Quien propone regresar debe explicar qué haría frente a los problemas actuales y qué revisaría de su propia experiencia.

La reivindicación de una etapa anterior puede movilizar a su militancia. Para convertirse en una propuesta de gobierno, necesita traducirse en prioridades, recursos y decisiones. En seguridad, salud, mantenimiento urbano o administración municipal, la comparación relevante es entre políticas concretas y sus resultados.

Liderazgo y autonomía

También hay una cuestión de liderazgo. Haber fundado y conducido una organización no otorga un derecho permanente sobre la representación de un distrito. Ghi tiene responsabilidades propias ante los vecinos; Sabbatella, si pretende reemplazar al oficialismo, deberá construir una mayoría que acompañe su propuesta. La historia partidaria aporta antecedentes, pero no resuelve esa competencia.

Desde esa perspectiva, la ruptura permite discutir cuánto margen de autonomía tienen quienes llegaron al gobierno dentro de una conducción compartida. Una diferencia de rumbo requiere argumentos sobre la gestión. Si la discusión se reduce a quién conserva la autoridad sobre el espacio, los problemas municipales pasan a segundo plano.

La misma exigencia alcanza al intendente. El enfrentamiento con su antiguo referente no responde por el funcionamiento del Municipio: Ghi debe dar cuenta de su administración, más allá de quién formule los cuestionamientos. Esa obligación tampoco elimina la responsabilidad política de quienes acompañaron su construcción.

Dos preguntas pendientes

Para Sabbatella, el desafío es sostener una crítica que incluya su propia trayectoria. Señalar solo los errores del sucesor dejaría incompleto el balance de un proyecto del que fue conductor.

Su aspiración para 2027 debe responder, entonces, dos preguntas: qué propone hacer en Morón y qué aprendió del proceso político que ayudó a construir. El regreso, por sí mismo, no contesta ninguna de las dos.

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