El Tribunal Oral Federal Nº2 de San Martín condenó a 24 años de prisión a Eva Petrona Pereyra, conocida como la "Tía Eva", por encabezar el Templo Filadelfia. La congregación tenía su sede central en San Justo, partido de La Matanza, y según la investigación captaba a personas en situación de vulnerabilidad para someterlas a explotación laboral. Pereyra tiene 81 años. El veredicto lo firmaron los jueces Fernando Machado Pelloni, Walter Venditti y Nicolás Toselli.
Durante el juicio quedó acreditado que Pereyra era la jefa de una asociación ilícita y coautora de los delitos de reducción a la servidumbre y trata de personas con fines de explotación laboral agravada. También fue considerada partícipe necesaria de la supresión de identidad, la sustracción y retención de un menor y la falsedad ideológica de documento público. La pena coincidió con la que había solicitado en junio el fiscal general Alberto Gentili.
Pereyra está detenida desde el 17 de mayo de 2019 en el Complejo Penitenciario Federal IV de Ezeiza. El tribunal fijó para el 18 de noviembre a las 13.30 la lectura de los fundamentos del fallo.
La segunda pena más alta correspondió a Rigoberto Ismael Mora Bogado, condenado a 21 años de prisión. Durante la investigación fue señalado, junto con el pastor principal Miguel Evangelista Mora Bogado, como parte del acercamiento a familias con dificultades.
Otros ocho acusados recibieron 18 años; una acusada, 15; y seis, 14 años. Las demás penas fueron de entre diez años y nueve meses y cinco años. Víctor Abraham Ayunta y Damaris Fernanda Sabich recibieron las penas más bajas, de cuatro años y seis meses y tres años y nueve meses, respectivamente. Ambos fueron absueltos por trata agravada y condenados por asociación ilícita.
La fiscalía también había atribuido a Pereyra abusos sexuales contra cuatro víctimas, dos de ellas menores al momento de los hechos. Esos delitos no figuraron en la condena, y el tribunal declaró prescripta la acción penal respecto de uno de los episodios. Las razones se conocerán con los fundamentos.
Los jueces establecieron reparaciones económicas para 27 víctimas, con montos individuales de entre $2.538.284 y $223.338.864. Las sumas se actualizarán según la tasa activa del Banco Nación, y el total asciende a $2.170.467.831,20.
Además, ordenaron decomisar 46 inmuebles, 12 vehículos y el dinero secuestrado en moneda nacional y extranjera. El fiscal había pedido el decomiso de 48 propiedades y 16 vehículos. Entre los bienes hay casas, departamentos, terrenos y campos en La Matanza, Mar del Plata, Balcarce, Bahía Blanca y San Miguel del Monte, además de otras provincias. El tribunal también mantuvo la subasta de otros 15 automotores, ordenada durante la instrucción.
El fallo dispuso además dar de baja al Templo Filadelfia del Registro Nacional de Cultos. También declaró nulos dos matrimonios, al considerar que se habían contraído sin consentimiento.
La actividad del templo fue situada en la causa entre 1972 y el 1 de diciembre de 2020. Pereyra lo condujo junto con su hermana, Divina Luz Pereyra, y su sobrina, Adriana del Valle Carranza, ambas fallecidas antes del juicio. Dentro de la congregación, las tres eran consideradas «ungidas de Dios», y sus órdenes se presentaban como expresión de la voluntad divina. Ese mandato abarcaba decisiones sobre dónde vivir, qué trabajo hacer, si seguir estudiando o con quién formar pareja.
Los integrantes elaboraban panificados y los vendían en la vía pública, además de realizar tareas domésticas, de construcción y de cuidado de campos, y entregaban toda la recaudación a la conducción del templo. Las familias vivían hacinadas, con alimentación insuficiente y sin libertad para salir sin autorización. Las desobediencias se castigaban con golpes, humillaciones, aislamiento o traslados. Uno de los destinos más temidos era «El Descanso», un campo aislado en Balcarce.
Una de las exintegrantes condenadas, que relató haber sido sometida desde niña, resumió ante el tribunal que las «ungidas» eran «la autoridad absoluta e indiscutible».
La causa se inició con una denuncia presentada el 18 de diciembre de 2018 ante el Juzgado de Garantías Nº1 de La Matanza por una exintegrante que había dejado el templo en 2016. Luego pasó al fuero federal, con la instrucción a cargo del fiscal Sebastián Basso, de la Fiscalía Federal Nº1 de Morón.
El juicio oral comenzó el 23 de octubre de 2024 y declararon más de 200 testigos. Bajo el liderazgo de Pereyra, el templo había extendido sus actividades a otras provincias y a Paraguay y Brasil.