Dos de las estaciones más transitadas del oeste bonaerense atraviesan una transformación que ya puede verse desde los trenes. En Morón y Ramos Mejía, las obras avanzan por etapas mientras el servicio continúa funcionando.
Los trabajos abarcan andenes, accesos, halls, iluminación e instalaciones eléctricas y sanitarias. En Ramos Mejía también se recupera el antiguo edificio ferroviario y se termina una plataforma central que ofrecerá más alternativas para la circulación de las formaciones.
La intervención más profunda se desarrolla en Morón, una estación que recibe un promedio de más de 35 mil pasajeros por día y ocupa el tercer lugar de la Línea Sarmiento por cantidad de usuarios, detrás de Once y Merlo.
Desde enero, los trenes con destino a Once se detienen en un andén provisorio ubicado en Sarmiento y Azcuénaga. Su habilitación permitió liberar la plataforma habitual y comenzar con la reconstrucción sin interrumpir el servicio.
La obra busca corregir uno de los principales problemas de la estación: la separación existente entre los trenes y el borde de los antiguos andenes, una situación que podía generar dificultades y riesgos al subir o bajar de las formaciones.
El proyecto contempla la demolición y reconstrucción de ambas plataformas. Primero se interviene el andén utilizado por los servicios hacia Once y luego se avanzará sobre el correspondiente a los trenes con destino a Moreno.
También se renovarán el hall y los accesos, junto con los refugios, la iluminación, las cámaras de seguridad y la señalización. Las mejoras incluyen trabajos sobre los sistemas eléctricos y sanitarios y la adecuación de los recorridos para facilitar el desplazamiento dentro del complejo.
Al anunciar el inicio de la intervención, Trenes Argentinos informó que los trabajos sobre cada sentido demandarían aproximadamente un año. La ejecución se organizó por etapas para que la estación pueda mantenerse operativa durante todo el proceso.
En Ramos Mejía, localidad del partido de La Matanza, los trabajos se concentran en la finalización del andén central, una obra que había quedado inconclusa y que permitirá utilizar las vías internas de la estación.
La nueva plataforma ofrecerá más opciones para organizar el paso de los trenes y evitará que algunas maniobras deban realizarse mediante cambios de vía entre Haedo y Liniers. También busca reducir situaciones de riesgo en los pasos a nivel del corredor.
La intervención incluye nuevos accesos y servicios para los pasajeros, además de la renovación del túnel peatonal y la escalera que comunica con el andén central.
A la obra operativa se suma la recuperación del antiguo edificio de la estación, con trabajos en la boletería, el hall y el centro de atención al pasajero. El proyecto procura conservar el valor histórico del conjunto ferroviario mientras se actualizan sus instalaciones.
La finalización del andén fue incorporada al Plan de Acción de la Emergencia Ferroviaria y licitada nuevamente en 2024. De acuerdo con la última actualización difundida por Trenes Argentinos, la construcción se encuentra en su etapa final.
Las obras no apuntan solamente a mejorar la imagen de las estaciones. En Morón, los nuevos andenes permitirán reducir la distancia con las formaciones y ordenar los accesos de una parada utilizada diariamente por miles de personas.
En Ramos Mejía, la recuperación de la plataforma central dará mayor flexibilidad a la operación ferroviaria, mientras que la renovación del túnel, la boletería y el edificio histórico mejorará la circulación interna.
Ambas intervenciones forman parte de las obras priorizadas dentro de la Emergencia Ferroviaria, que concentra inversiones en vías, señalamiento, material rodante y estaciones. Durante julio también se realizaron tareas específicas en el andén 2 de Morón y en la plataforma central de Ramos Mejía, aprovechando una interrupción programada del servicio.
Con estructuras que arrastraban décadas de antigüedad y trabajos que habían quedado pendientes, las dos estaciones comienzan a cambiar sin dejar de recibir trenes ni pasajeros.