El Gobierno de la provincia de Buenos Aires avanzó con el mejoramiento integral de la Ruta Provincial N°4, una de las arterias más importantes del conurbano bonaerense. La intervención abarcó 27,8 kilómetros y tuvo como objetivo optimizar la circulación, reforzar la seguridad vial y ampliar la capacidad de un corredor por el que transitan a diario miles de vehículos.
Los trabajos fueron ejecutados por la Dirección de Vialidad, dependiente del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, y se desarrollaron a lo largo de seis municipios del Área Metropolitana de Buenos Aires. Según el tramo, la traza soportó un caudal diario estimado de entre 33.000 y 62.000 vehículos.
La intervención se organizó en cinco sectores. En Almirante Brown se trabajó sobre 13,3 kilómetros; entre Lomas de Zamora y Esteban Echeverría, sobre 4,4 kilómetros, de los cuales 1,3 ya fueron finalizados; en La Matanza, 4,3 kilómetros; en Hurlingham, 4,1 kilómetros; y en San Martín, 1,7 kilómetros.
Las tareas incluyeron la repavimentación de los sectores más deteriorados, la rehabilitación integral de la calzada y trabajos de bacheo en los tramos que aún presentaban condiciones aceptables. El objetivo fue extender la vida útil del pavimento y mejorar la experiencia de circulación.
Además, en todos los sectores se incorporaron obras complementarias vinculadas a la seguridad vial, como nuevas señalizaciones horizontales y verticales, recambio de luminarias, semáforos y la construcción de dársenas y refugios para el transporte público.
En los partidos de Almirante Brown, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría y La Matanza, el proyecto incluyó el ensanche de las calzadas y la construcción de nuevas calles colectoras de sentido único en ambas manos. Esta modificación permitió separar el tránsito local del pasante y reducir la congestión en horarios pico.
La obra contempló también importantes trabajos hidráulicos, con la construcción y mejora de sistemas de desagües pluviales. Estas tareas buscaron optimizar el escurrimiento del agua y evitar anegamientos, un problema recurrente en distintos tramos del corredor.
Desde la Provincia destacaron que estas intervenciones no solo mejoraron la circulación vehicular, sino que también impactaron de manera positiva en el entorno urbano y en la seguridad de peatones y usuarios del transporte público.
La Ruta 4 formó parte del segundo anillo de circunvalación del AMBA y cumplió un rol clave en la conexión entre distritos del conurbano. A lo largo de su traza se concentró un intenso flujo de colectivos, vehículos particulares y camiones de carga.
En paralelo, el Gobierno bonaerense analizó la ampliación de las obras en nuevos sectores estratégicos. En La Matanza, se proyectó una segunda etapa entre la Rotonda de La Tablada y la Autopista Riccheri, mientras que en San Martín se estudió un tramo adicional entre el puente de José León Suárez y la avenida Triunvirato, límite con Tres de Febrero.
Como parte del mismo plan, en 2025 se reactivó y finalizó el viaducto bajo nivel en la intersección con la Ruta Provincial N°16, en la Rotonda Los Pinos, una obra de 1,4 kilómetros que había quedado paralizada. La finalización de esa infraestructura y el avance sobre la Ruta 4 reforzaron el carácter estratégico del corredor para la movilidad diaria de millones de bonaerenses.